La evolución de los cómics a través de los años

Si bien según ciertos parámetros formales se dice [el cómic] nacido al calor de una industria periodística y editorial rampante, en los Estados Unidos de finales del siglo XIX, los cómics han ido transformándose a lo largo de los años, desde el trazo satírico hasta la densidad y porosidad de la novela gráfica, y su origen podría remontarse hasta lo rupestre.

El papiro jeroglífico, las inscripciones en columnas trajanas, códices precolombinos (mayas, aztecas), libros de horas medievales y sus miniaturas (dibujos miniados), tapices, frescos, urnas griegas, etc, desarrollaban ya una comunicación visual -más o menos icónica, simbólica-, y ofrecían una narración [“protosecuencial”] en imágenes que apelaba e iba configurando un lenguaje visual que no dependía necesariamente de la palabra. Un dibujante de cómic, preguntado hace unos años en el Salón del Cómic de Angulema, Francia, sobre cuál sería el cómic que más le hubiera gustado concebir, respondió que sin duda alguna sería el tríptico de El Jardín de las Delicias, de El Bosco, ese fantástico Dónde está Wally surrealista, dantesco, como un ideograma de Moebius trascendido.

Según su propio nombre indica, el cómic –del término inglés comic strip, tira cómica-, esa forma de expresión artística digamos que propia del siglo XX, tiene su origen en los trazos de humor gráfico que acompañaban el corpus de algunos periódicos y suplementos ad hoc, una especie de divertimentos, píldoras de distensión para los lectores, sátira más o menos procaz del espíritu del tiempo. Ya en cierta medida la mofa y escarnio de la historieta proviene de trabajos como las ilustraciones -por nombrar uno cualquiera- de Honoré Daumier y su sátira pictórica de la sociedad y la política, aunque sin el carácter estrictamente secuencial (y sin bocadillos o globos de diálogo) que se prescribe en la naturaleza genuina del cómic. A este respecto es interesante ver cómo pueden relacionarse o derivarse grabados como los de Goya y trabajos como los de Frans Masserel en esa pequeña joya que es La ciudad (1925), recientemente rescatada por la editorial Nórdica Libros. Pero habría otros muchos. Desde cierto formalismo (Gubern por ejemplo) se considera que la obra del creador Richard Felton Outcault, Yellow Kid (1896), es la primera pieza de la nueva expresión artística. Los grandes rotativos neoyorquinos World (New York World), del magnate J. Pulitzer, y el Morning Journal, de W. R. Herast, fueron primordiales en el desarrollo de este arte gráfico. Otros títulos que podríamos glosar en este bloque serían: Happy Hooligan, de Frederick Burr Opper; o los oníricos y presurrealistas Dreams of the Rarebit Fiend de Windsor McCay y Krazy Kat (1910), obra de George Herriman. En Alemania cabría destacar también la obra de Wilhem Busch, Max und Moritz, una especie de Zipi y Zape a la germana.

Posterior a esta etapa inicial, podríamos decir que surge la aparición de un tipo de cómic distanciado de la mera chanza, sin que este filón quede agotado, pero donde las preocupaciones de los autores y muy especialmente las de la industria, viran a nuevos horizontes. Así, además de la publicación gráfica de Tarzán (1929) por Alan Harold Foster, basada en la novela de E. R. Burroughs, aparecen cómics como Buck Rogers, de Dick Calkins, abriendo camino al cómic de ciencia ficción [Flash Gordon (1934) Alex Raymond]; o el mítico detective Dick Tracy, ideado por Chester Gould en torno a esos años de la Ley Seca y el gangsterismo rampante de los 30, dando pie a esa otra vertiente de la aventura policial y de intriga [Secret Agent X-9].

Por estos años surge también el que será el arquetipo, el icono, de la industria del cómic, la figura del superhéroe, un ser que con apariencia normal alberga en sí una naturaleza que trasciende lo humano, poseedor de poderes o habilidades que lo convierten en una especie de Libertad guiando al pueblo. Superman, del escritor Jerry Siegel y el dibujante Joe Shuster, sería el primero de un considerable caudal apareció en 1938 en el primer número de Action Cómics Magazine. Otros serían de Capitán Marvel (1938), Batman (1939), creado por Bob Kane, o The Flash (1939), escrito por Graner Fox y Harry Lampert. Durante la segunda guerra mundial, el cómic de superhéroe se vio fuertemente mediado por el discurso maniqueo entre las potencias mundiales que estaban disputa, rasgo que sobre todo Norteamérica acusó mucho [y también bloques como el sovietico, el japonés o el chino…], y cuyo exponente más representativo podría ser el Capitán América (1941), escrito por Joe Simon y dibujado por Jack Kirby.

 

Tratando de sintetizar, y arrumbando, por espacio gran parte la historia del cómic, dejando de lado trabajos como los de Herbé con su Tintín; los franceses Uderzo y Goscinny con su Asterix; las viñetas de Quino con su irreductible y sabihonda Mafalda, o tantos otros, y terminando esta breve toma de contacto con esta narrativa gráfica de arte secuencial, como lo definiera Will Eisner, cabe señalar que, quizás desde la década de los 90, incluso antes, se ha venido desarrollando un nuevo estadio en la evolución del cómic, donde un término de nuevo cuño, “novela gráfica”, ha emergido como marbete que confiere categoría y distinción a esas producciones, dándole reconocimiento a esas historietas que fueron un pariente pobre de la literatura y el arte gráfico, ahora rebautizadas con el halo aristocrático de “novela”.

 

 

Estas nuevas obras, y cuyo antecedente lo podríamos cifrar en la obra de Art Spiegelman Maus (1991), una historia sobre el Holocausto a modo de fábula significativa (los personajes son ratones) con una tratamiento del tema desde una perspectiva no acostumbrada en el universo cómic, y el uso de herramientas y procedimientos formales que enriquecerían la narrativa gráfica de ahí en adelante. Otros de esos autores y obras que abrirían el cómic a nuevos postulados serían Joe Sacco y sus crónicas periodísticas sobre Gaza o Bosnia en forma de tebeo [Notas al pie de Gaza (Footnotes in Gaza Random House Mondadori, 2010; Palestina: en la franja de Gaza (Palestine. Colección Trazado, Planeta-DeAgostini Comics, 2002]. O la ya reconocida Persépolis de Marjane Satrapi (autora que posee otra obrita fantástica menos conocida pero recientemente también hecha película llamada Pollo con Ciruelas); o la interesante novela gráfica Fun Home, de la estadounidense Alison Bechdel, que leída recientemente se me prefiguró como narración en sintonía con esa fabulosa teleserie de hace un par de años llamada A dos metros bajo tierra. Un ejemplo de esa nueva narrativa sería también la obra de Paco Roca, Arrugas, una tierna historia sobre el alzheimer y la ancianidad, o su más libre y borgiana Las Calles de Arena.

 

A estos nuevos caminos expresivos dan su inventiva autores hoy consagrados como Frank Miller y su actualización (más psicológica y social, humana, que estrictamente aventurera) de superhérores como su afamado Batman: The Dark Knight Returns; o su Batman Año Uno, junto a  Mazzucchelli. Es inevitable hablar de gente como Allan Moore, cuyo Watchmen (1986-1987) es una auténtica maravilla de la ilustración y la narración gráfica; o el genial V de Vendetta, donde la máscara de uno de los personajes del cómic ha devenido símbolo de ese movimiento revolucionario hacktivista llamado Anonymus.

En la sección de humor gráfico de un suplemento dominical reciente, bajo el epígrafe de Homo Homini Lupus, se consignaban un puñado de viñetas secuenciadas con los míticos dibujos rupestres de hombres cazando animales. A partir de esos dibujos icónicos, y de forma minimalista, conceptual si se quiere, se construía una narración. El monigote humano recorría varías viñetas persiguiendo y lanceando a los bisontes. Podían verse las rudimentarias jabalinas en transición de una viñeta a otra, e íbamos viendo cómo mermaba el número de animales. Hacia el final de la historia el monigote corre solo y lanza la jabalina hacia delante, como siempre, pero sin animales ya a la vista, mientras va dejando de correr y finalmente se para. En la última viñeta, la jabalina aparece apuntando por detrás del cuerpo del monigote.

Cada lengua tiene su apéndice para llamar a este arte narrativo secuencial que ha ido tomando envergadura y peso entre la cultura contemporánea, alejándose (todavía sigue siendo minorista) de ese rango devaluado que parece ofrecer la denominación historieta. Los franceses dicen Bande desciñe o B.D; los italianos usan la palabra fumetti [de fumetto, humito, por los bocadillos o globos de diálogo; los portugueses y brasileños se refieren como quadrinhos. Latinoamérica emplea la palabra historieta, también de uso en España, pero donde la existencia de una revista denominada TBO y dedicada a la publicación de estos materiales, provocó la creación de la palabra tebeo para referirse a estas obras.

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Como crítica clara, el vídeo. Y como prueba de liberación esta entrada.

Y ahora a comprarse una botella de Jameson, que sale en la publicidad. Ovejaaaas!!

Daños cerebrales computerizados

 
La verdad es que muy pocos de nosotros somos enfermos mentales. No digo que tú no lo seas. Por lo que yo sé tú estás…. ¡estás más loco que una cabra! Pero no estás aquí por eso, no estás aquí por eso, ¡¡NO ESTÁS POR ESO!! Estás aquí por el Sistema. Ahí está la tele. Todo está ahí, todo esta ahí. Mira, escucha, arrodíllate, reza los anuncios. Ya no somos productivos, ya no nos necesitan para hacer cosas, todo está automatizado. ¿Para qué estamos aquí? Somos consumidores, Jim. De acuerdo, compra muchas cosas y serás un buen ciudadano, pero si no compras muchas cosas, si no compras ¿qué es lo que eres? Pregunto ¿QUÉ? Un enfermo mental. Los hechos, Jim, los hechos. Si no compras cosas: papel de vater, coches nuevos, batidoras computerizadas, artilugios sexuales eléctricos, sistemas de sonido con auriculares en el cerebro, destornilladores con dispositivo de radar incorporado, ordenadores activados por la voz… frasespeliculas

 

Eclipse Floydiano

 

Todo lo que tocas
Y todo lo que ves
Todo lo que saboreas
todo lo que sientes
Y todo lo que amas
Y todo lo que odias
Todo en lo que desconfías
Todo lo que ahorras
Y todo lo que das
Y todo lo que negocias
Y todo lo que compras
Mendigas, pides prestado o robas
Y todo lo que creas
Y todo lo que destruyes
Y todo lo que haces
Y todo lo que dices
Y todo lo que comes
Y todo lo que encuentras
Y todos aquellos a quienes ofendes
Y todos aquellos contra los que luchas
Y todo lo que hay ahora
Y todo lo que se ha ido
Y todo lo que vendrá
Y todo cuanto hay bajo el sol está en armonía
Pero el sol está eclipsado por la luna

No hay lado oscuro de la luna realmente
De hecho, todo es oscuridad.

Efervescentes criaturas de la noche

 

Una pedrada en la cabeza

El rock transgresivo es eficaz en el tratamiento de enfermedades que cursen con síntomas tales como ansiedad, angustia, obsesiones, compulsiones, fobias e hipocondrias.

Está igualmente indicado en el tratamiento de las relaciones emocionales exageradas que surgen en situaciones conflictivas y de stress.

Asimismo se recomienda en estados en los que existe dificultad de contacto interpersonal y de comunicación: trastornos de la conducta, agresividad excesiva, inadaptaciones escolares, paranoia galopante, etc. no-leer

Descubrimiento nº2

Descubrimiento nº1

¡Qué grande es internet!

Antes

Antes había sólo dos canales, había series de lo que ahora son películas y el cine era una novedad, los coches eran un lujo y quién tenía ropa nueva era porque la de siempre le quedaba pequeña o estaba inservible. Antes…, perdonádme el tema tan usado, pero aguanto esta perorata constantemente, todas las mañanas ,y las noches a veces, en el trabajo.

Cualquier tiempo pasado fue mejor“, dice el refrán.

Y cuántas veces hemos escuchado sin poder defendernos ese típico “la juventud no valora nada”, “cómo se nota que no saben lo que cuesta”,etc… En muchas ocasiones hemos llevado un chasco al intentar defender una generación del saco de los de ahora, pero es en vano. Somos cómo somos, y, lamentablemente nuestra forma de ser salió de nuestros padres, y de la nuestra saldrá la de nuestros hijos. Nosotros, hemos hecho todo lo que nos rodea. Hemos fomentado el consumo, la falta de criterio al juzgar a la gente, el miedo y el odio hacia lo desconocido, los valores de las personas que se aprovechan de los demás, y que llevan a cabo hechos, de los que nos horrorizamos, salieron de la sociedad, de nosotros, fueron las personas de a pie las que crearon este desastre en el que nos balanceámos hasta el final de los días. Aunque alguno crea que una fuerza sobrenatural vino y nos hizo ser así a éste, aquél y aquél otro…

Pero qué mas da… Ellos no iban a creerlo, ni aunque lo demostráramos con datos o estadísticas, y además, hay tantos detalles, que la verdad absoluta nunca la tiene nadie.

Así, sabiendo de antemano que tienes las de perder, juegas cómo sin ganas y haces como si perdiéras pero conforme, cómo diciéndo ,”es lo que hay”, a esto le denominamos juego los principiantes, los mayores le llaman hablar con clientes.

Y disculpádme si me gusta tánto, que me emociono, a lo que llega mi jefe y dice mirándo cómplice al cliente:

“Xente nova e leña verde, todo fume”.

Y él también lo entiende.

^-^

Y aquí dejo el trailer de la película de éste fin de semana:

Películas imperdonables

Cuántas y cuántos de nosotros no hemos visto películas increíbles de las que siempre se habla y sin inmutarnos decimos indiferentes “yo no la vi”. A esto le siguen caras de sorpresa y aspiraciones frenéticas de los presentes, el inminente “!!¿cómo?!!” no se hace esperar. A lo siguiente se presentan en un barullo las causas, las escenas, los detalles, los detalles que no deberias saber antes de verla(pero que ellos te comentan igual y después lo lamentan), etc, etc, etc…

Al final, no la ves hasta pasado un tiempo indeterminado, algunos tardan meses, años y otros días u horas, lo últimos son los peores, pobres, ya no la disfrutan tanto como los pacientes. En fin voy a hacer lo que me dijo alguien hace un par de minutos que será, cito textualmente, “dejarme de ostias” y os dejo aquí mi película imperdonable o como las denomine al buscar películas que ver en internet, películas imprescindibles.

PD: la echan esta semana en no se qué canal, martes o miércoles, no recuerdo.