Psicotrópicos digitales y otras sandeces
Primero le quitas la camiseta…
“La muerte de las formas contemporáneas del orden social
debería alegrar más que conturbar el espíritu.
Lo pavoroso, sin embargo es que el mundo que fenece no deja tras de sí
un heredero sino una viuda embarazada.
Entre la muerte de uno y el nacimiento del otro habrá de fluir
mucha agua, habrá de discurrir una larga noche de desolación y caos.”
Alexander Herzen
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“La viuda embarazada”
Ésta es la historia de un trauma sexual. No fue a una edad
tierna cuando le sucedió. Desde todo punto de vista, era ya un
adulto; y consintió: consintió totalmente. ¿Es trauma realmente
la palabra que queremos (del griego<< herida >>)? Porque su
herida, cuando llegó, no le dolió en absoluto. Fue lo opuesto
sensorial de una tortura. Ella gravitó sobre él desvestida e iner-
me, con las pinzas de la dicha: los labios, las yemas de los dedos.
Tortura: del latín torquere, <<torcer>>. Era lo opuesto a la
tortura, aunque <<retorcía>>. Lo destruyó durante veinte años.
| Imprimir artículo | Este artículo fue publicado por Ginevra el 24 abril, 2011 a las 15:53, y está archivado en Actualidad. Sigue las respuestas a esta entrada a través de RSS 2.0. Puedes dejar un comentario o enviar un trackback desde tu propio sitio. |
